

TALLER REGGIO EMILIA
El Taller fundamentado en el enfoque Reggio Emilia es uno de los pilares pedagógicos de vanguardia que Loyola Comunidad Educativa incorpora a su modelo, junto con el Paradigma Pedagógico Ignaciano y el socioconstructivismo
Origen y Filosofía
Este modelo sigue la propuesta introducida por Loris Malaguzzi en Reggio Emilia, Italia, a finales de los años 60. Loyola adopta el concepto del "atelier" (taller o estudio del artista) e inserta este espacio en el ámbito escolar para crear un diálogo entre la pedagogía y las artes plásticas.
En este espacio, se busca que el niño:
• Exprese su concepto de la realidad y sus emociones utilizando diferentes materiales y técnicas.
• Establezca conexiones entre diferentes ideas.
• Aprenda que puede haber más de una respuesta a una pregunta y diversas formas de representar su comprensión
El trabajo en el Taller se realiza principalmente por proyectos. Estos pueden nacer del interés de los alumnos sobre un tema específico o del deseo de la maestra y el grupo de profundizar en un tema académico.
Durante estos proyectos, los alumnos desarrollan habilidades de:
• Planeación y trabajo colaborativo.
• Búsqueda y selección de información.
• Observación, inferencia, análisis y síntesis.
• Pensamiento creativo y científico

Metodología de trabajo
Beneficios Educativos

En el taller se trabaja por proyectos. Durante el proceso del proyecto, los niños desarrollan diversas habilidades y técnicas. En cada proyecto, el pensamiento y las emociones de los alumnos se plasman, cobran vida y ocupan un espacio. El proyecto nace del interés de los alumnos hacia algún tema, o cuando, tanto la maestra como los alumnos, quieren ahondar más sobre un tema académico.
El enfoque busca aportar flexibilidad de pensamiento. Se enfatiza que cuando al niño se le permite utilizar libremente el "lenguaje plástico", aprende de manera gustosa y significativa, haciendo suyo el conocimiento.
Además, enseña a reconocer la importancia de las relaciones entre las partes de un todo.
Durante el proceso del proyecto, los alumnos desarrollan habilidades de: Planeación y trabajo colaborativo; búsqueda, consulta y selección de información; observación, inferencia, análisis y síntesis, y pensamiento creativo y científico.
El Taller Reggio Emilia en Loyola no es solo una clase de manualidades, sino un espacio curricular donde el pensamiento y las emociones de los alumnos "cobran vida y ocupan un espacio", sirviendo como una herramienta transversal para el aprendizaje de otras materias.
